DEBATE EDUCATIVO

25 octubre, 2008

PRIMERA TESIS

Filed under: Tesis explicativas — felipemorales @ 4:56 pm
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La necesidad de educación.

Ya nadie discute, a estas alturas de la película, que estamos haciendo muy mal las cosas en educación. Algunas de las causas, y sólo algunas, que explican los malísimos resultados son:

1º.- Cierto nivel de inconciencia de las familias, que toleran y/o fomentan actitudes en los niños que a medio plazo supondrán un lastre considerable para su educación.

2º.- Escasa implicación de las familias en la educación de sus hijos. Las AMPAs, a nivel político, reclaman su derecho a decidir en la educación de los hijos, pero eso es sólo parte del juego político en el que están. La realidad es que la inmensa mayoría de las familias no contacta con los centros educativos para realizar una acción educativa conjunta.

3º.- Descontrol en la planificación: da igual que los objetivos se cumplan o no. Todo el sistema sigue igual, pase lo que pase.

4º.- Las evaluaciones no cumplen con su fin: se detectan algunos desajustes considerables pero no se toman decisiones que los corrijan.

5º.- Enorme descoordinación, tanto en los departamentos como en los equipos educativos, lo niveles, los ciclos, etc. Y no mencionemos la inexistente entre los centros de Primaria y los de Secundaria.

6º.- La escasa innovación pedagógica en los centros educativos. Aprender lo que no nos gusta, lo que no nos atrae, no es fácil, requiere un esfuerzo. El alumnado, en general, no lo hace lo suficientemente y el profesorado continúa en su dinámica: libro de texto, actividades y exámenes.

7º.- La falta de respaldo y/o la impotencia del profesorado, incluso la dejación en algunos casos, para afrontar los problemas de orden en las aulas, que impiden constantemente que el proceso educativo se desarrolle con ciertas garantías de éxito.

8º.- El desorden normativo en el que estamos y, además, la enorme distancia que existe entre los Boletines Oficiales, la realidad y la bibliografía educativa.

9º.- La propia podredumbre del mismo sistema, representado por una clase política que ha hecho de la misma su verdadera profesión y a la que sólo se le entiende “vamos a mejorar la educación” cuando están en campaña. Después, esta prioridad desaparece, no saben qué hacer ni cómo, para terminar obsesionándose con hablar de “normalidad”, concepto que cada vez más aguanta situaciones educativas contrarias a la normalidad.

10º.- La no existencia de un proyecto educativo para la ciudad, compartido por todas las instituciones públicas, que armonice las acciones de todas para alcanzar unos mismos objetivos, y que corrija con inmediatez las actuaciones contrarias a la consecución de los mismos.

Ahora se trata, no sólo de exponer puntos de vista, sino de propiciar un debate constructivo con el que lleguemos a conclusiones que podamos aplicar.

5 comentarios »

  1. Interesante tu análisis, con el que coincido, y muy significativo el hecho de que las dos primeras causas se refieran a la implicación de las familias. ¿Quieren los docentes, de verdad, que las familias se incorporen a la vida de los centros educativos? Nos quejamos de su falta de participación, pero… ¿creamos en los colegios e institutos cauces apropiados para que ésta sea posible? Acusas a la administración de decir que la educación es importante y luego no hace lo suficiente para demostrarlo, ¿no estarán los docentes diciendo siempre que la participación de las familias es necesaria y luego les dificultan su intervención en los centros?
    Me gustaría que leyeras alguna reflexión al respecto en mi blog (iessecundaria.wordpress.com), a ver qué te parece.
    Un abrazo.

    Comentario por Juan Pedro Serrano — 25 octubre, 2008 @ 5:31 pm | Responder

  2. Hola, Juan Pedro.

    Gracias por tu intervención. Comparto tu observación e incluso voy más allá. Efectivamente, desde los centros educativos no se hace mucho por atraer a la familias, más bien lo contrario.
    Los equipos directivos no hacen lo suficiente, incluso ponen las reuniones con las familias pensando en los horarios de los profesores y no en los usuarios del servicio educativo; los tutores les siguen la corriente, de modo que cuantas menos familias asistan a la reunión, antes e van a casa; y el profesorado mira a otro lado intentando capear el temporal como pueda.
    Por todo ello, los centros educativos han vivido de espaldas a ese sector de la comunidad educativa que son las familias; quizá, por verlas, en gran medida, responsables del problema, pero nunca las ven como parte de la solución… Hasta que la situación haya llegado a un punto que se ve irresoluble, es entonces cuando citamos a los padres por la vía de urgencia para que pongan remedio a la conducta de su hijo/a.
    Los centros educativos se han encerrado sobre sí mismos y durante muchísimos años han sido gestionados, casi exclusivamente, por los equipos directivos, que controlan, con su grupo de profesores más allegado, todos los órganos colegiados del centro.

    Comentario por felipemorales — 25 octubre, 2008 @ 6:21 pm | Responder

  3. No voy a comentar punto por punto pero sí de forma general todos ellos (o casi).
    Estoy totalmente de acuerdo contigo. Creo que la educación es una de las grandes olvidadas de nuestra sociedad y pagaremos (lo estamos haciendo ya…) las consecuencias.
    Es fundamental que el equipo directivo sea dinámico, participativo, que incorpore a las familias al desarrollo del curso y a la vida académica de sus hijos… y todos sabemos que muy pocas veces se cumple.
    Yo en este sentido estoy contenta en el Instituto de este año. Dirección y Jefatura funcionan bien y verdaderamente intentan que las familias colaboren (mi reunión con los padres de mi tutoría fue a las 17.00 de la tarde y todos los demás cursos fueron sobre esas horas para asegurar la mayor asistencia posible). Sí es cierto que a veces sólo vemos una parte. Ayer tuve la cena de bienvenida con los profes del Insti y vino la “plana mayor” también. Me senté al lado de mi director: un chico joven (43 años) con muchas ganas de hacer cosas pero que como él mismo dice, muchas veces se encuentra con una enorme burocracia y papeleos absurdos, legislación y trámites sin sentido. Porque al fin y al cabo todo termina siendo política… Y aquí entramos de nuevo en el enorme problema de la poca atención REAL, fuera de campaña, que dedican los políticos a la enseñanza y al profesorado, cuando ahora mismo todo tiende a la privatización (otro debate)…

    Con respecto a los profesores totalmente de acuerdo también: poco motivados, obsoletos, quemados, incluso ofensivos con alumnos que no lo merecen. Porque están cansados, porque no les gusta verdaderamente lo que hacen, porque no saben tratar con niños y se han olvidado de que una vez ellos también lo fueron… por lo que sea. Todo esto hablando desde la presuposición de una clase “normal”. ¿Qué decir/hacer ante una clase en la que no se te respeta? Ir a clase con miedo, con policias en el pasillo (una compañera estuvo en uno así en Usera)… Ahí entra la impotencia, la pérdida de motivación, incluso la baja.

    Me parece super complicado dar una solución y creo que es necesario un plan conjunto y efectivo (que ya sabemos que cuando entran los intereses-papeleos-burocracia-política todo son zancadillas y se empeora más que se mejora), y desde luego esta actuación pasa por dar prioridad a la enseñanza pública y no a la privada, la concienciación de las familias, recuperación de valores y ética, profesores motivados y que innoven y se innoven…. puffffff.

    Qué difícil lo tenemos y qué difícil lo tienen las nuevas generaciones. Le estamos dando una imagen equivocada de las cosas. Los chicos son como esponjas y lo que ahora están absorviendo en muchas ocasiones es errado y negativo… ¿Y quién es culpable de ello? ¿Ellos o los adultos?

    Pásate por mi blog y lee lo que me pasó en el Insti la semana pasada en relación a esto.

    Un abrazo

    Comentario por serenitatis — 25 octubre, 2008 @ 7:34 pm | Responder

  4. Felicidades por este espacio, ahora sí que no tenemos problemas ni excusas para rajar a gusto sobre educación. Hoy no me quiero alargar, pero no me resisto a dejar alguna idea.

    Hasta donde sé o imagino, la educación no sabe de recetas ni de fórmulas magistrales. Es un combinado de tantas cosas y de tantos partícipes, que es más o menos fácil enumerar lo que puede fallar y no ayuda, pero es muy difícil acertar con las soluciones.A veces falla la familia, a veces el profesorado, a veces el centro, a veces el sujeto paciente… mejor impaciente, y a veces todos aportan un granito de arena o dos.

    ¿Soluciones? Hombre,las más obvias pasan por crear las condiciones materiales idóneas; está claro que hace falta mucho dinero que invertir en adaptar las aulas a las NNTT, en hacer funcionar los centros con un mínimo de dignidad, con un profesorado suficiente al que se le permita hacer su trabajo, que es educar.

    A veces olvidamos el verdadero objetivo y nos perdemos en el laberinto de la burocracia, el papeleo y la justificación teórica de cada movimiento. Así, una buena idea que da resultado se convierte en un proyecto, una actividad programable con objetivos, procedimientos, evaluación etc. etc. total, un aburrimiento. Luego se excusan diciendo que el trabajo debe ser transparente y no sé qué más, ¡como si no fuera evidente y no supiésemos todos quién trabaja y quién no en un centro! A cualquiera que pregunte, los mismos alumnos se lo dicen, sólo que quien tiene que preguntar no lo hace.

    Podemos hablar de soluciones administrativas que tienen que ver con la mala gestión por ejemplo de la Consejería de educación de Canarias, que si recorta algo más me veo volviendo a la minifalda.

    Pero a mí me gusta más hablar de los problemas diarios del aula, de lo que les empuja a los chicos y a las chicas a dejar de estudiar, de las distancias cortas. Y ahí la única solución que se me ocurre es el respeto, la escucha y el acercamiento personal a cada uno de ellos. Y en eso ando. Un saludo

    Comentario por Lola — 25 octubre, 2008 @ 11:59 pm | Responder

  5. Sobre la crisis de la educación en el Perú es bastante comentada, los maestros ya estamos cansados de eschuchar tanta crítica, pero vemos que no se hace nada por cambiar, todos esperamos que el gobierno implante estrategias para mejorar, pero sólo se espera eso y no hacemos nada por nosotros mismos, estamos viendo los resultados de una educación mediocre, llegará el momento en que ya no se podrá frenar la delincuencia, la prostitución, la drogadicción, etc, etc. y será muy tarde cuando los maestros recién tomemos conciencia, reflexiones sobre nuestra labor educativa, estamos todavía a tiempo de cambiar, somos nosotros los responsables de formar a nuestros niños y no como piensan la mayoría de los maestros que es responsabilidad del Estado. Todas las acciones terribles que se cometen es nuestra responsabilidad, por no haber trabajo como debía ser, no corregimos a tiempo a nuestros niños, los dejamos hacer cosas malas y ahora estas son las consecuencias: crímenes, corrupción, violaciones, secuestros, etc.

    Comentario por María Lupe — 2 noviembre, 2009 @ 4:54 pm | Responder


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